Sólo hay una

– Que me ha dicho tu madre que estás preocupada porque tienes celulitis, tú no te obsesiones.
– ¿? Pero si no tengo.
– Tu madre dice que sí.
– ¿A tí que te parece?
– Ah, pues la verdad es que no.

Esto fue ayer al ir a casa de mi tía. Es cierto que hace un año que trabajo, me paso el día sentada y mi ritmo ha bajado, así que estoy más blandita, pero debo ser la única niña a la que su madre le dice cosas así.

Es que llevo ya más de un año fuera de casa y ya no me acordaba del clásico “niña, no comas tantos dulces que estás echando tripita”, alternado cada dos semanas con:

– Niña, si es que estás es los huesos, ahora mismo te tomas unas lentejas y un filete.
– Pero si ya he cenado.
– Me da igual, venga siéntate que habrá que ver, seguro que tienes anemia.
-¿?

A todo esto hay que añadir que peso lo mismo (con un margen de un par de kilos como mucho) desde que tenía 15 años y que ni me sobran ni me faltan carnes.

Nunca tuve muy claro si mi mamita del alma tenía trastorno bipolar o sólo era muy alarmista. También creo que a pocos niños su madre les dice “¿pero quieres dejar de leer ya, que te pasas todo el día igual?”, combinado con el “hay que ver que nunca estás en casa, te pasas todo el tiempo que te dejamos por ahí corriendo la zapatilla”. ¿Cómo puede uno estar todo el tiempo en casa leyendo y además pasarse la vida fuera? Y tampoco me quedó muy claro qué se suponía que tenía que hacer si me quedaba en casa y no leía. ¿Hacer calceta?

Yo creo que pertenecíamos a universos paralelos. Otro claro ejemplo: mi primer novio. No es que tuviera nada personal contra el, la frase exacta fue “¿Pero no te da vergënza salir con un chico tan bajito?” (que no era tan, pero yo soy bastante alta). Pero vamos a ver, ¿lo importante no era el interior? Y tampoco es que ella sea una superficial, es una de las personas más buenas que conozo; simplemente, desde su punto de vista, hay miles de chicos majísimos y encantadores, que además son altos y guapos (por supuesto, todos prendados de mi belleza sin parangón, que para eso soy su niña); mira que eran ganas escoger justo a ése, qué iba a pensar la gente.

Oh sí, la gente. Ése era otro de los temas. Que había que cuidar un poco la fama, sin obsesionarse, pero una señorita no podía actuar sin contemplar en ningún momento lo que podían pensar los demás. “Es que nunca he conocido a nadie que le traiga tan sin cuidado lo que piensen los demás” ¿Pero no había que ser siempre uno mismo? Que si los que te conocen ya saben como eres y no van a pensar mal, y los que no, es su problema. Algo así decían las pelis de cuando era chica. Todo esto me pasa por haber sido tan receptiva.

Y sin embargo, junto a todo esto, es una persona muy cariñosa, muy humilde, que siempre se preocupa por todos (por su familia hasta la obsesión, pero por los demás también mucho), que se ha dejado la juventud cuidándonos, sufre las injusticias sin tomarla con los demas, nos ha colmado de todas las atenciones (las quisiéramos o no , aishhh) que ha apañado y considerado oportunas, y que ante la perspectiva de que me vaya de viaje a Francia, como más no puede hacer, le escribe un correo a Carlos diciéndole que lo pase muy bien y “cuida y poco de la locuela de mi prince”.

Y después dice Nacho que yo soy un puro contraste xD

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5 comentarios so far »

  1. 1

    Y bueno, luego está el sábado por la noche que te quedabas en casa por la razón que fuera y era toda la tarde un “es que te vas a apolillar aquí dentro, que eres mu joven, que tienes que salir” y luego el fin de semana siguiente si salías era el mismo machaque pero con “pero es que no paras, yo es que no entiendo qué haces tantísimas horas por ahí y además por la noche… en mis tiempos…” ¬_¬

    El “¿así vas a salir?” o “¿te has peinado ya?” justo cuando has terminado de arreglarte, que ante el interrogatorio que despertaban por tu parte (“sí, ¿por qué? ¿voy mal?”) seguía con un “no, nada, nada, estás mu guapa”. Y ahora sales a la calle y ya te parece que te va mirando todo el mundo porque si te ha dicho eso será que algo raro llevas…

    El “te vas a volver loca de tanto leer” que se alternaba en períodos de cinco minutos con el “te vas a volver loca de tanto estudiar”, “… ver la tele”, “… hablar por teléfono”, “… estornudar(???)”. (Que ahora que lo pienso motivos tengo para justificar mi estado mental)

    ¿Y tú sabes qué es lo más fuerte de todo? Que después de autoprometernos no caer en esas cosas (“yo voy a ser una madre molona, vamos hombre”), conforme te vas haciendo mayor te descubres a tí misma en más ocasiones diciendo exáctamente lo mismo que te decía ella O_o

    Me da a mí que madre, por suerte, hay más de una ;)

  2. 2

    PATUUUCOOOOOO
    Lo digo o reviento

  3. 3

    ¬_¬

    Ya te llegará a tí el momento patucho Christian… y ese día, no vas a tener mundo para huir de mi…

    El primer regalo de little Penyaskito va a hacer un tambor, con eso te lo digo tó }:D

  4. 4

    Si yo soy una maricona y estoy deseandolo xiquilla…

  5. 5

    liryel said,

    Niiiiiiiiiiiiños, dejadlo ya. Una semanita de vacaciones y vaya tela, haciendo honor al post eh? Si es que no se os puede dejar solos :P


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