Mañana me voy a morir. Bueno, mañana no, en dos horitas, que es cuando estaré de camino al curro. Pero hoy era el día.
Me encanta salir. Y, en contra de lo que pensaba a los 16, no es algo que necesite, no hace falta que sea Jueves, Viernes y Sábado, ni todos los findes, pero realmente me encanta. Así que hoy ha tocado, por fin retomar contacto con los compis de escuela, que te pongan al dia de los cotilleos, cenar tapitas, cubatear, bailar, despellejar al personal (sin acritud, solo para reírnos), volver a casa y quedarte hora y media (más no porque mañana trabajas, sniff) en el portal de tu amiga dando un repaso desde lo último que te han contado a como empezó todo seis años atrás.
Es una tontería, pero las buenas costumbres como ésta deberían mantenerse, como mínimo, una vez al mes.
Aish, que le vamos a hacer si me hacen feliz las cosas más tontas. Buenas noches a todos.
